Como ciudadano europeo puedes hacer uso de los sistemas sanitarios de los países que conforman la Unión Europea, ahora bien, sigue siendo recomendable contratar un seguro de viaje cuando te mueves por Europa. Sigue leyendo para descubrir los motivos.
Una de las ventajas de formar parte de la Unión Europea es que puedes solicitar de forma gratuita la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE). Esta credencial te permite acceder a los servicios sanitarios de los países miembros de la UE, además de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
Podrás disfrutar del servicio sanitario del país que visites, siempre que sea una estancia temporal (si te trasladas de forma permanente, será necesario que te des de alta en la seguridad social), y lo podrás hacer en las mismas condiciones que los habitantes del país donde te encuentres.
Hay dos modelos de sistemas sanitarios Europeos.
Modelo Beveridge: Es un servicio nacional de salud, por lo tanto la sanidad está proporcionada y financiada por el gobierno mediante el pago de impuestos (es el caso de España).
Modelo Bismark: Es un servicio de seguros sociales financiado entre el empleado y el empresario y gestionado por organizaciones privadas.
¿Por qué es necesario el seguro de viaje por Europa?
Esta dualidad es muy importante a tener en cuenta y uno de los grandes motivos por los que, a pesar de contar con la TSE, puede ser necesario contratar un seguro. Te exponemos cinco razones a continuación:
1- Paises como Bélgica, Alemania, Francia, Holanda y Grecia cuentan con el modelo Bismarck y, aunque viajes con la TSE, si acudes al médico o a un centro sanitario deberás asumir el coste del servicio y solicitar el reembolsamiento a posteriori. Al fin y al cabo, será un desembolsamiento inesperado y poco oportuno estando de viaje.
2- Independientemente del modelo que rija el sistema sanitario, infórmate si en el país donde viajas aplica copago y en qué partidas, ya que deberás asumir la parte del gasto que no esté subvencionada. En España, por ejemplo, sólo hay copago en los medicamentos, pero en Francia, Irlanda y Austria, tienen copago en la atención primaria, en los ingresos hospitalarios y en las pruebas de laboratorio.

3- La Tarjeta Sanitaria Europea tampoco te servirá si utilizas servicios sanitarios privados allí donde te encuentres.
4- Una de las coberturas (muy valoradas) de los seguros de viaje es la repatriación del asegurado en caso de estar herido, enfermo o fallecido. Estas eventualidades no se contemplan entre los servicios incluidos en la TSE.
5- Además, un seguro de viaje cubre incidencias que van más allá de las cuestiones de salud. Un ejemplo son los gastos de anulación del viaje o cancelación, lo que gana plausibilidad en tiempos de pandemia. Otras coberturas son la pérdida de equipaje, pérdidas de enlace por retraso, responsabilidad civil y asesoramiento jurídico en su caso.
En resumen, si tienes que viajar a algún país europeo, siempre te será útil contar con la Tarjeta Sanitaria Europea. Pero no lo contemples como una alternativa al seguro de viaje, especialmente en aquellos países donde deberás asumir una buena parte de copago y / o reembolso, ya que con un seguro te evitará gastos y te ofrecerá otras prestaciones también muy importantes.







